En un extenso discurso ante la asamblea legislativa en Pionyang, Kim Jong Un declaró que Corea del Norte nunca renunciará a su arsenal atómico, consolidando su estatus como potencia nuclear de forma “irreversible”. Tras su reelección como presidente de la Comisión de Asuntos de Estado, Kim subrayó que el desarrollo de su poder disuasivo está plenamente justificado bajo la Constitución y que intensificará la lucha contra lo que denomina “fuerzas hostiles”. Según reportó la agencia estatal KCNA este martes 24 de marzo, el mandatario aseguró que el país mantendrá una “preparación precisa” de sus fuerzas para responder a cualquier amenaza estratégica externa.
La retórica del líder norcoreano alcanzó un nuevo nivel de tensión al referirse directamente a Corea del Sur. Kim ordenó designar oficialmente a su vecino del sur como el principal enemigo de la República, advirtiendo que Pionyang actuará “sin piedad ni vacilación” ante cualquier violación a su soberanía. Este endurecimiento diplomático ocurre en un contexto donde las elecciones y procesos legislativos del país aislado son cuestionados internacionalmente, señalándolos como mecanismos diseñados para legitimar el control absoluto que la familia Kim ejerce sobre la nación desde 1948.
Puntos clave del discurso de Kim Jong Un:
- Estatus Nuclear: Declarado como un rumbo permanente y constitucionalmente respaldado.
- Relación con Seúl: Designación oficial de Corea del Sur como el “Estado más hostil”.
- Política de Defensa: Ampliación del poder disuasivo con carácter “autodefensivo”.
- Liderazgo: Reafirmación de Kim Jong Un al frente de la Comisión de Asuntos de Estado.








