La policía de Israel detuvo al cardenal Pierbattista Pizzaballa cuando el religioso caminaba hacia la iglesia del Santo Sepulcro. Los agentes no permitieron que el jefe de la Iglesia celebrara la misa del Domingo de Ramos por primera vez en muchos años. El gobierno israelí decidió cerrar los sitios sagrados de Jerusalén porque hay mucha tensión y peleas con el país de Irán.
El Patriarcado Latino explicó que el cardenal iba de forma privada y sin ceremonias, pero los policías igual le prohibieron el paso. Las autoridades también cancelaron las procesiones y las reuniones de muchas personas para evitar riesgos. Los líderes de la Iglesia dicen que esta decisión es muy mala porque no respeta la libertad de los cristianos para rezar en sus días más importantes.








