La Guardia Revolucionaria de Irán calificó a corporaciones de la talla de Google, Meta y Microsoft como objetivos legítimos de represalia militar. En un comunicado oficial, el cuerpo de élite otorgó un plazo que vence la noche de este miércoles para que los empleados abandonen las instalaciones de estas firmas en toda la región de Oriente Medio. El régimen iraní sostiene que estas compañías tecnológicas han colaborado con las fuerzas de Estados Unidos e Israel en el rastreo y diseño de operaciones que resultaron en la muerte de altos mandos políticos y militares. La advertencia incluye también a sectores de defensa y finanzas, mencionando a empresas como Boeing, Tesla y J.P. Morgan dentro de su lista de dieciocho entidades bajo amenaza.

El conflicto bélico, que ha escalado drásticamente desde finales de febrero, registró este miércoles una nueva oleada de bombardeos en Teherán por parte de las fuerzas israelíes. Mientras tanto, las autoridades iraníes respondieron con ataques de drones hacia centros industriales en territorio israelí, afectando infraestructuras de firmas como Siemens. A pesar de la severidad de las amenazas y los daños reportados en centros de datos en los Emiratos Árabes Unidos, los mercados internacionales mostraron una leve recuperación tras declaraciones del presidente Donald Trump sobre un posible fin de las hostilidades en el corto plazo. No obstante, la diplomacia iraní descartó negociaciones directas con Washington, manteniendo el estado de alerta máxima en las zonas cercanas a las sedes corporativas señaladas.








