El Instituto Nacional de Estadística y Censos presentó los resultados de la primera encuesta nacional enfocada en las condiciones de vida de la población LGTBI+ mayor de 18 años, revelando que el 53,5% de este grupo ha enfrentado situaciones de violencia o discriminación. El estudio, que contó con el apoyo técnico de la Cooperación Alemana GIZ, detalla que la violencia psicológica es la más recurrente, afectando al 89,8% de las víctimas. Un dato alarmante es que el 73,6% de estas agresiones ocurren dentro del ámbito familiar, seguido por el entorno social y comunitario con un 65,7%, lo que evidencia la persistencia de prejuicios estructurales en los espacios de convivencia primaria.
En el ámbito laboral y educativo, la encuesta refleja brechas significativas, especialmente para la población trans, quienes registran menores niveles de instrucción superior en comparación con las personas cisgénero del colectivo. Aunque el 50% de los encuestados mayores de 24 años posee estudios universitarios o técnicos, la tasa de desocupación se sitúa en el 16,1%, con un ingreso mensual promedio de 617 dólares. Además, a pesar de que la mayoría conoce su derecho a modificar datos de identidad en los registros oficiales, menos del 10% ha concretado el cambio de nombre o género, lo que plantea desafíos para las políticas públicas en términos de inclusión y acceso efectivo a derechos ciudadanos.








