Grecia se ha convertido en el nuevo destino predilecto para los ciudadanos indios de alto patrimonio (HNI), quienes están redirigiendo sus inversiones hacia el programa de residencia por inversión, conocido como la “visa dorada”. Con un umbral mínimo de 250.000 € (aproximadamente 294.689 $), este esquema ofrece acceso sin visado a la zona Schengen y una flexibilidad única al no exigir una estancia física obligatoria. Este auge responde, en parte, al endurecimiento de programas similares en Portugal y al elevado costo de la visa EB-5 en Estados Unidos, lo que convierte a Grecia en la opción más competitiva y accesible del continente europeo.
A diferencia de Dubái, que se mantiene como un centro financiero y de negocios inamovible gracias a su proximidad con la India y sus beneficios fiscales (0% de impuestos personales), Grecia es percibida como una herramienta de movilidad y estilo de vida. Mientras que Dubái atrae capital para la creación activa de riqueza, el mercado griego funciona como una vía de inversión pasiva y estratégica para la preservación del patrimonio y la planificación de legados. Expertos señalan que no se trata de una sustitución de mercados, sino de una diversificación necesaria ante las tensiones geopolíticas en Asia Occidental, que impulsan a los inversores a buscar refugios seguros y mayor libertad de movimiento global.
Datos clave de la inversión en 2026:
- Inversión mínima: 250.000 € (en proyectos de renovación o conversión de comercial a residencial).
- Zonas de alta demanda: En Atenas, Salónica y las islas principales (Mykonos, Santorini), el umbral se eleva hasta los 800.000 €.
- Otras regiones: Se requiere una inversión de al menos 400.000 € en propiedades de mínimo 120 $m^2$.
- Beneficios: Residencia permanente renovable cada cinco años y posibilidad de solicitar la ciudadanía tras siete años de residencia efectiva.
- Tendencia: Las solicitudes de ciudadanos indios han registrado un aumento constante en los primeros trimestres de 2026, consolidando a Grecia como un activo estratégico para el “segundo hogar”.








