La red de salud pública en Ecuador atraviesa una crisis de infraestructura que afecta tanto a hospitales del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) como al Ministerio de Salud Pública (MSP). Denuncias ciudadanas y reportes médicos han puesto en evidencia el colapso de los sistemas de aire acondicionado en áreas sensibles. En Guayaquil, los pacientes del Hospital Teodoro Maldonado Carbo reportaron la falta de climatización en la unidad de diálisis, exponiendo a personas con enfermedades crónicas a condiciones precarias. Una situación similar ocurre en la provincia de Esmeraldas, donde el subcentro tipo C de Bunche y el Hospital Carlos del Pozo Melgar operan sin refrigeración pese al intenso calor de la zona.
Expertos sanitarios, como Alberto Narváez de la Comisión Científica del Colegio de Médicos, señalan que la precariedad responde a una falta de flujo presupuestario hacia las casas de salud. Por su parte, Francisco Mora, exdirector del seguro de salud del IESS, aclaró que la institución cuenta con recursos aprobados desde el inicio del año fiscal (aproximadamente USD 2 100 millones), por lo que las fallas en el mantenimiento industrial, como la climatización, reflejan una deficiente ejecución y priorización por parte de las administraciones locales de cada hospital. Hasta el momento, las autoridades nacionales no han emitido un plan concreto para solventar estas deficiencias.








