Un tercer buque de carga, el MSC Francesca con bandera de Panamá, fue atacado este miércoles mientras intentaba transitar por el estrecho de Ormuz con dirección al golfo de Omán. Según informes de la firma de inteligencia marítima Vanguard y la cadena británica BBC, la embarcación fue interceptada por la Guardia Revolucionaria iraní a pocas millas de la costa, recibiendo órdenes de anclarse tras sufrir daños en el casco y en las zonas de alojamiento. Este incidente se suma a otros dos ataques registrados en la misma jornada, elevando la tensión en una de las rutas comerciales más críticas del mundo, donde la actividad militar ha incrementado considerablemente.
Entre los ataques reportados destaca el sufrido por el buque griego Epaminondas, el cual recibió disparos que causaron graves daños en su puente de mando tras supuestamente ignorar advertencias de las autoridades iraníes. Esta escalada de hostilidades ocurre apenas un día después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara una tregua para negociar con Irán, aunque manteniendo un estricto bloqueo naval que ya afecta al 90 % del comercio marítimo de dicho país. Mientras la Agencia de Operaciones Comerciales Marítimas del Reino Unido advierte sobre el peligro en la zona, la comunidad internacional observa con cautela el futuro de la libre navegación en el estrecho.








