El portavoz de la Presidencia de Rusia, Dmitri Peskov, afirmó que los ejercicios militares desarrollados de manera coordinada con Bielorrusia constituyen una señal política clara y forman parte de la planificación del desarrollo de sus fuerzas de defensa. Las operaciones conjuntas se llevaron a cabo en un territorio fronterizo estratégico que colinda directamente con naciones pertenecientes a la Unión Europea como Letonia, Lituania y Polonia. Las prácticas con arsenal táctico se activaron desde el pasado martes, sumándose a los despliegues logísticos y operativos que el ejército bielorruso había iniciado de manera independiente al comienzo de la semana laboral.
En el marco de la jornada de clausura, el Ministerio de Defensa ruso difundió un registro audiovisual que certifica el traspaso técnico de municiones especiales y armamento para el sistema de misiles tácticos Iskander-M a las unidades de artillería bielorrusas. Por su parte, el presidente Vladímir Putin tiene previsto liderar un encuentro bilateral de alto nivel desde la sede del gobierno en Moscú para evaluar los resultados de la jornada, coincidiendo con la inspección en terreno realizada por el mandatario bielorruso a las brigadas desplegadas al sureste de Minsk. Las autoridades militares de ambos países argumentaron que la finalidad primordial de los entrenamientos consistió en medir la capacidad de respuesta del equipamiento militar y perfeccionar el emplazamiento de combate desde zonas geográficas no planificadas.








