El Gobierno de Chile despachó un cargamento de ayuda humanitaria hacia Bolivia con el objetivo de aliviar el desabastecimiento que afecta a la sede de Gobierno de ese país, cercada por una intensa ola de protestas y bloqueos de carreteras. La asistencia llegó a la ciudad de La Paz a bordo de una aeronave del Ejército chileno y consta de 480 cajas de alimentos organizadas en kits familiares, diseñados para garantizar el sustento de cuatro personas durante cuatro días. La Cancillería de Chile detalló que la cooperación internacional se ejecuta en un momento crítico para la población civil boliviana, golpeada por la escasez de víveres esenciales, combustibles y suministros médicos esenciales como el oxígeno medicinal.
La convulsión política y social en la nación vecina comenzó semanas atrás debido a reclamos salariales, deficiencias en el suministro de hidrocarburos y la oposición ciudadana a un paquete de reformas. Sin embargo, el escenario escaló hacia la exigencia de dimisión del presidente de centroderecha Rodrigo Paz, quien asumió el mandato hace seis meses. Las movilizaciones y los cierres viales se concentran con mayor fuerza en los sectores de La Paz y El Alto, impulsados por gremios sindicales, comunidades campesinas aimaras y sectores afines al exmandatario Evo Morales, a quien el Ejecutivo actual acusa formalmente de instrumentalizar el conflicto. Ante el aislamiento terrestre, la administración de Paz ha recurrido al establecimiento de un puente aéreo, apoyado por aviación argentina, para movilizar insumos básicos.
El canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna, manifestó que la acción solidaria refleja el compromiso de apoyo mutuo entre naciones vecinas para resguardar la paz social a través de canales de diálogo institucional. Este gesto humanitario adquiere relevancia geopolítica debido a que Bolivia y Chile carecen de relaciones diplomáticas formales a nivel de embajadas desde 1962, producto del histórico diferendo marítimo boliviano, manteniendo únicamente operaciones consulares. No obstante, el envío de suministros evidencia un proceso de aproximación diplomática bilateral impulsado por las administraciones de los mandatarios Rodrigo Paz y el presidente chileno José Antonio Kast.








