El Tribunal Federal de Australia impuso una multa de 650000 dólares australianos (aproximadamente 463000 dólares) a la plataforma digital X, propiedad del empresario Elon Musk, debido al incumplimiento parcial de un requerimiento oficial de información. La resolución judicial, alcanzada por consentimiento entre las partes involucradas, concluye un litigio de más de tres años promovido por la comisionada de seguridad en Internet de Australia, Julie Inman Grant. La orden regulatoria original había sido emitida en febrero de 2023, cuando la empresa operaba comercialmente bajo el nombre de Twitter, y exigía reportes detallados sobre los protocolos internos aplicados para combatir y frenar la propagación de material de explotación y abuso sexual infantil dentro de la red social.
En los argumentos del fallo, el magistrado Michael Wheelahan ratificó que las obligaciones de transparencia y rendición de cuentas estipuladas en el marco legal del país son esenciales para fiscalizar a las grandes corporaciones tecnológicas. La multinacional intentó eludir el requerimiento argumentando que no poseía la obligación jurídica de responder debido a la disolución de Twitter tras su fusión con la Corporación X en marzo de 2023; no obstante, esta postura fue rechazada en primera instancia durante 2024 y ratificada en apelación en julio de 2025. Además de la sanción principal, X asumirá el pago de 100000 dólares australianos adicionales para cubrir los gastos legales del organismo regulador, en un contexto político local marcado por la reciente aprobación de una ley federal que prohíbe el uso de redes sociales a menores de 16 años.








