El ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque, desestimó que el incremento en las cifras de siniestros de tránsito en el país sea una consecuencia directa del uso de radares. El funcionario señaló que la seguridad vial debe abordarse desde una visión integral que priorice la educación ciudadana, destacando la reciente incorporación de esta materia en el pénsum escolar. Luque enfatizó que, aunque existe una percepción pública que responsabiliza a los dispositivos de control, la solución real requiere un trabajo conjunto entre formación, tecnología y mejoras en la infraestructura vial nacional.
Como parte de la estrategia tecnológica, el ministro anunció que en el tercer trimestre de 2026 entrará en funcionamiento el sistema de la tercera placa. Este mecanismo permitirá medir la velocidad promedio de los vehículos entre dos puntos determinados, evitando la presencia de radares ubicados de manera engañosa en sitios donde no son técnicamente necesarios. Según el titular de la cartera, los nuevos dispositivos se colocarán exclusivamente en zonas críticas y curvas peligrosas bajo criterios técnicos de seguridad, acompañados de rediseños de vías en tramos donde la señalización actual resulta insuficiente.
En el ámbito económico, Luque confirmó que las compensaciones para el transporte intra e interprovincial se mantendrán vigentes hasta el 15 de mayo, mientras que para el transporte urbano este beneficio ya ha finalizado. El ministro aclaró que estas medidas fueron temporales para permitir que los municipios asuman su competencia en el ajuste de tarifas, proceso que debe ir ligado a una mejora sustancial en la calidad del servicio. Finalmente, señaló que el abandono del transporte urbano es un problema de larga data que requiere atención urgente por parte de los gobiernos locales para modernizar el sistema de movilidad.








