El centro de Guayaquil fue testigo de una jornada cargada de nostalgia y expectativas con el inicio del año lectivo en el antiguo edificio del San José La Salle. La emblemática edificación, situada entre las calles Tomás Martínez y Escobedo, reabrió sus puertas ahora como la Unidad Educativa Santo Hermano Miguel, recibiendo a cerca de 700 alumnos inscritos para los niveles de educación básica. El acto inaugural contó con la presencia de autoridades de la red lasallista y padres de familia que, en muchos casos antiguos alumnos del plantel, buscaban que sus hijos y nietos continuaran con la tradición educativa en el mismo espacio físico donde ellos se formaron.
La rectora de la institución, Carolina Drouet, destacó que la apertura es el resultado de un proceso de adecuación iniciado a finales de 2025, el cual incluyó la modernización tecnológica de 20 aulas, acceso a internet y la habilitación de áreas clave como el auditorio y el coliseo, preservando siempre la fachada patrimonial del inmueble. Aunque la capacidad total de la infraestructura supera los mil estudiantes, la oferta académica crecerá de forma progresiva. Pese al cambio de nombre por disposiciones normativas, la comunidad educativa sigue identificando al plantel por su histórica denominación, mientras que la Unidad Educativa San José La Salle matriz continúa operando con normalidad en su campus del norte de la ciudad.








