Wall Street cerró su sexta semana consecutiva de ganancias impulsado por sólidos datos de empleo en Estados Unidos, buenos resultados empresariales y el entusiasmo de los inversionistas por el sector tecnológico. El Nasdaq lideró las subidas, mientras el S&P 500 alcanzó nuevos máximos históricos.
Sin embargo, el mercado también estuvo marcado por el repunte del petróleo, luego del aumento de tensiones entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz. El barril de Brent superó los 101 dólares y el WTI cerró cerca de los 95 dólares, generando preocupación sobre el impacto en la inflación global.
Pese a la volatilidad internacional, los analistas consideran que la confianza en la economía estadounidense y la expectativa de estabilidad monetaria continúan sosteniendo el optimismo de los mercados financieros.









