La Bolsa de Nueva York cerró una semana histórica con el S&P 500 y el Nasdaq alcanzando niveles nunca antes registrados. El optimismo de los inversores se cimentó en el informe de empleo de abril, que reportó la creación de 115,000 puestos de trabajo, cifra que duplicó las previsiones de los analistas y mantuvo la tasa de desempleo en el 4.3%. Estos datos refuerzan la tesis de una economía resiliente, permitiendo que la Reserva Federal mantenga la estabilidad en sus tasas de interés. El sector tecnológico lideró las ganancias, con subidas notables en empresas vinculadas a la infraestructura de inteligencia artificial, consolidando una racha alcista de seis semanas consecutivas, la más larga desde finales de 2024.
En el mercado energético, el crudo Brent superó nuevamente la barrera de los 101 dólares por barril. Este repunte responde a las renovadas tensiones militares en el estrecho de Ormuz, donde se registraron intercambios de fuego entre fuerzas estadounidenses e iraníes. A pesar del alto el fuego pactado en abril, la inestabilidad en la zona sigue presionando los precios del suministro mundial. Mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, aguarda respuestas sobre las negociaciones diplomáticas, los analistas de mercado advierten que una normalización total del flujo petrolero podría demorar varias semanas. El clima de incertidumbre geopolítica convive con una investigación federal sobre presuntas operaciones irregulares en el mercado de futuros de crudo vinculadas a anuncios estratégicos.








