Marcela Aguiñaga concluyó este jueves su gestión al frente de la Prefectura del Guayas mediante un acto oficial de rendición de cuentas antes de formalizar su renuncia. Durante su intervención, la exfuncionaria destacó el incremento de la ejecución presupuestaria del sesenta al ochenta y dos por ciento, además de la gestión de ciento cincuenta millones de dólares en financiamiento multilateral. Aguiñaga subrayó avances significativos en infraestructura, incluyendo la atención de más de tres mil kilómetros de caminos vecinales y la implementación de un plan provincial de seguridad para el periodo 2026-2030. Asimismo, resaltó la creación de una mancomunidad para abordar la problemática estructural del río Guayas.
La salida de la prefecta responde a motivos estrictamente personales y familiares, cerrando un ciclo de veinte años en el servicio público ecuatoriano. Tras la presentación formal del documento de dimisión, el viceprefecto Carlos Encalada asumió la titularidad de la institución provincial para completar el periodo vigente. Aguiñaga aseguró dejar una administración operativa y con planificación técnica, enfatizando que su retiro no representa un abandono de sus ideales políticos, sino un paréntesis necesario. Encalada deberá ahora presentar una terna ante el Consejo Provincial para la designación de quien ocupará la viceprefectura vacante en las próximas semanas.








