El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) de Perú emitió este domingo la proclamación oficial de los resultados de la primera vuelta celebrada el pasado 12 de abril, confirmando que la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez definirán la presidencia de la República en el balotaje del próximo 7 de junio. El informe definitivo ratificó la victoria de la líder de Fuerza Popular con el 17,1% de los sufragios, seguida por el representante de Juntos por el Perú con el 12%. El candidato ultraconservador Rafael López Aliaga quedó fuera de la contienda en la tercera posición por un estrecho margen de aproximadamente 21200 votos, en un proceso que recibió el visto bueno de la misión de observación de la Unión Europea a pesar de las deficiencias logísticas y retrasos registrados en Lima.
Inmediatamente después del anuncio del organismo electoral, ambos aspirantes al Palacio de Gobierno largaron sus campañas con discursos fuertemente polarizados que recuerdan la tensión vivida en los comicios de 2021. Keiko Fujimori, quien asume su cuarto intento por alcanzar la presidencia a los 50 años, centró su mensaje en la defensa institucional, convocando a la ciudadanía a “transformar el miedo y la decepción en acción” frente a lo que considera una amenaza directa a la estabilidad económica y las libertades democráticas del país.
Por su parte, Roberto Sánchez, exministro de Comercio de 57 años que postula por primera vez a la jefatura de Estado, encabezó un mitin masivo ante cientos de simpatizantes en la capital. Con consignas de rechazo al fujimorismo y al actual régimen, el candidato de izquierda llamó a recuperar un gobierno democrático y a “derrotar a la mafia corrupta”. No obstante, el arranque de su campaña de cara a la segunda vuelta se ve opacado por frentes judiciales personales, dado que la Fiscalía de la Nación mantiene un pedido de más de cinco años de prisión en su contra por presunto fraude e información falsa sobre aportaciones económicas a su partido entre 2018 y 2020.
Quien resulte vencedor en los comicios de junio deberá asumir el mando de una nación sumida en una profunda crisis de seguridad ciudadana por la expansión del crimen organizado. Asimismo, tendrá el desafío de gobernar bajo una fragilidad política crónica, un escenario adverso que ha provocado que Perú registre un desfile de ocho presidentes desde el año 2016, la mayoría de los cuales concluyeron anticipadamente sus mandatos debido a destituciones parlamentarias, renuncias forzadas o escándalos de corrupción y rebelión.








