La última jornada del toque de queda se desarrolló con un amplio despliegue de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas entre la noche de este domingo 17 y la madrugada de este lunes 18 de mayo. Los uniformados establecieron puntos de control estratégico y revisiones de armas, municiones y explosivos en los principales ejes viales de la Zona 8, incluyendo el puente de la Unidad Nacional y la avenida Samborondón. En estos sectores, aprovechando el escaso tráfico vehicular, los agentes interceptaron automotores y peatones para solicitar las justificaciones requeridas para transitar dentro del horario restringido, mientras en las zonas rurales se planificaron incursiones focalizadas contra estructuras vinculadas a grupos delictivos.
En el cantón Durán, las operaciones se concentraron en avenidas principales como la Manuel Cisneros, contando con el soporte permanente de la Fuerza Aérea Ecuatoriana mediante patrullajes de vigilancia y reconocimiento aéreo. Los jefes a cargo de las intervenciones militares de ámbito interno destacaron que estas acciones conjuntas han permitido alcanzar resultados significativos en la reducción de los índices de violencia y en la recuperación de la seguridad ciudadana. Las autoridades señalaron que, gracias al control ejercido durante el periodo de excepción que concluye formalmente este lunes, se ha evidenciado una paulatina reactivación de las actividades económicas, culturales, familiares y deportivas en los sectores intervenidos.








