La finalización del toque de queda este lunes 18 de mayo a las 05:00 generó un ambiente de alta expectativa entre los comerciantes del Mercado de Montebello, también conocido como la Terminal de Transferencia de Víveres de Guayaquil. Durante los quince días de vigencia del Decreto Ejecutivo 370, las restricciones de movilidad aplicadas entre las 23:00 y las 05:00 redujeron drásticamente las horas de mayor actividad comercial, las cuales se concentran tradicionalmente en la madrugada. Para adaptarse a la medida y evitar inconvenientes con los controles, muchos vendedores optaron por llegar desde la tarde para recibir los camiones con carga y pernoctar dentro de las instalaciones improvisando hamacas o descansando en sillas, realizando un sacrificio diario para expender productos perecederos de rápida venta como aguacates, papayas y melones.
La dinámica habitual de la central de abastos también se vio afectada por complicaciones en el tránsito vehicular de los exteriores, lo que provocó que varios compradores habituales migraran temporalmente a mercados más pequeños para evitar demoras, disminuyendo las plazas de trabajo para estibadores y transportistas. En el ámbito de la seguridad, las fuerzas del orden aprovecharon este periodo de excepción para desplegar múltiples operativos orientados a debilitar la logística de las estructuras delictivas, dejando un saldo nacional de 3.422 detenidos, de los cuales 1.910 correspondieron a infractores de la restricción de movilidad. Con el retorno a los horarios tradicionales, el sector comercial busca normalizar el flujo de clientes, mientras el Ministerio del Interior ratificó que las operaciones conjuntas contra el crimen organizado continuarán en las provincias prioritarias de manera permanente.








