El presidente de la Asamblea Nacional, Niels Olsen, ratificó que la reforma al Código Orgánico de la Función Judicial, vigente desde marzo de 2009, constituirá uno de los ejes prioritarios para el segundo año del actual periodo legislativo. Durante su rendición de cuentas, la autoridad enfatizó la necesidad urgente de sanear las instituciones judiciales para evitar que jueces y fiscales corruptos cooperen con grupos de delincuencia organizada y otorguen impunidad a los criminales. Actualmente, la secretaría del Parlamento mantiene en espera un informe de 185 páginas aprobado por la Comisión de Justicia, el cual unifica seis proyectos de reforma presentados desde mayo de 2024 por distintas bancadas políticas como Construye, Pachakutik, Avanza, la Revolución Ciudadana y ADN.
La propuesta estructurada en la mesa legislativa consta de nueve ejes temáticos enfocados en un blindaje ético y en el rediseño administrativo del sector. Entre las principales innovaciones constan la obligatoriedad de someter a pruebas de polígrafo o tecnologías de voz y retina a los postulantes de las unidades judiciales anticorrupción, la creación de una Unidad de Vigilancia Patrimonial automatizada y el rediseño de las atribuciones del Consejo de la Judicatura para delimitar las funciones del pleno frente al director general. Adicionalmente, el documento propone la digitalización total mediante expedientes electrónicos, juicios especializados en la Corte Nacional para resolver destituciones de magistrados, y la profesionalización obligatoria a través de una Escuela Judicial renovada en convenio con las universidades del país.








