La Zona 8, que abarca los cantones de Guayaquil, Durán y Samborondón, registra una reducción de al menos el 30 % en las muertes violentas en lo que va del año 2026. El comandante del Distrito Metropolitano de Guayaquil, Walter Villarroel, informó que la aplicación de nuevas estrategias de intervención y el toque de queda —ejecutado entre el 3 y el 18 de mayo— permitieron contabilizar 461 crímenes menos en comparación con el mismo período del año 2025. Específicamente durante los quince días de restricción de movilidad, la cifra de homicidios se redujo en 90 casos en toda la jurisdicción, un resultado atribuido a la desarticulación de bandas, el fortalecimiento de los ejes investigativos y el traslado de cabecillas criminales hacia la cárcel del Encuentro.
A pesar de estos indicadores positivos, las autoridades policiales reconocieron la aparición de nuevos focos delictivos en áreas que antes se consideraban pacíficas, tales como la parroquia Tarifa y la vía al PAN. En ese sentido, se destacó un importante golpe al narcotráfico en el sector de Tarifa (Samborondón), donde las unidades de inteligencia decomisaron 460 kilogramos de droga que permanecían enterrados en un inmueble, afectando las finanzas de organizaciones delictivas también implicadas en sicariatos. Asimismo, durante el período de excepción se logró la captura de 146 infractores y la incautación de más de 40 armas de fuego y 3000 municiones.
Tras la finalización del toque de queda, la Policía Nacional reconfigurará sus operaciones en la Zona 8, transformando los puntos de control fijos en checkpoints móviles y reforzando los patrullajes preventivos mediante convoyes articulados con el Bloque de Seguridad. Adicionalmente, el comandante Villarroel confirmó que un grupo especializado de la Dirección Nacional de Investigaciones se incorporó al territorio hace cuatro días, con la misión exclusiva de ejecutar labores represivas contra el delito y desmantelar las estructuras económicas de las mafias locales.








