Un equipo de investigadores de la Universidad Regional Amazónica Ikiam, en colaboración con científicos externos, publicó un estudio especializado sobre las propiedades de la Hyeronima macrocarpa, un fruto nativo conocido comúnmente en Ecuador como motilón o arándano coral. La investigación científica analizó los extractos obtenidos tanto de la pulpa como de la corteza exterior de esta especie poco estudiada que crece en los bosques andinos y amazónicos. Los resultados determinaron que la cáscara del fruto concentra la mayor cantidad de compuestos naturales capaces de neutralizar los radicales libres relacionados con el envejecimiento celular.
El análisis bioquímico identificó una elevada presencia de flavonoides y antocianinas, elementos orgánicos que interactúan de forma favorable con las enzimas del organismo encargadas de la protección celular frente al daño oxidativo. Entre las sustancias químicas más destacadas por los expertos se encuentra el kaempferol, un compuesto natural reconocido por sus propiedades saludables y que abunda en la composición de este fruto. Si bien otros componentes hallados mostraron resultados prometedores, los autores del informe señalaron que aún se requieren fases de estudio adicionales para ratificar su total seguridad y efectividad biológica en el cuerpo humano.
De acuerdo con las conclusiones del documento, el motilón representa una especie tropical subutilizada en el territorio ecuatoriano que posee un alto potencial para convertirse en materia prima destinada al desarrollo de alimentos funcionales y productos biotecnológicos de origen natural. El árbol de Hyeronima macrocarpa es nativo de Ecuador, Colombia y Perú, y se desarrolla de forma silvestre en bosques lluviosos de montaña situados a altitudes de entre 1500 y 2500 metros, por lo que su valorización comercial podría abrir nuevas oportunidades de desarrollo agroindustrial basadas en el aprovechamiento sostenible de la biodiversidad local.








