Las autoridades federales de México detuvieron en la ciudad fronteriza de Nogales, Sonora, a Isai “N”, identificado formalmente como sobrino del capo del narcotráfico Joaquín “El Chapo” Guzmán. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó la captura a través de los canales oficiales del gobierno, detallando que el sospechoso cuenta con una orden de extradición activa hacia los Estados Unidos. El arresto se concretó mediante operaciones de inteligencia militar coordinadas entre la Secretaría de la Defensa Nacional, la Fiscalía General de la República, la Agencia de Investigación Criminal y la Guardia Nacional, como parte del bloque de contención contra los liderazgos de los carteles de la droga.
De forma simultánea, el Gabinete de Seguridad ejecutó un golpe logístico en el extremo sur del país al allanar una propiedad en Tapachula, Chiapas, que operaba bajo la fachada de una pensión de vehículos de carga. En el inmueble, los agentes federales decomisaron un cargamento de 687 kilogramos de cocaína, dos tractocamiones, 18 granadas y un arsenal compuesto por 151 armas de fuego de grueso calibre con 363 cargadores. Estas operaciones consecutivas se registran en un escenario político donde la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum defiende la efectividad de su estrategia de seguridad basada en la investigación y la coordinación institucional, mientras enfrenta presiones diplomáticas de Washington para demostrar resultados contundentes en el combate al crimen organizado.








