La selección de Ecuador culminó su travesía en el Mundial de Norteamérica 2026 tras caer eliminada en la instancia de dieciseisavos de final ante México con un marcador de 2-0. El camino del combinado tricolor en el certamen estuvo marcado por la irregularidad: comenzó con un tropiezo por 1-0 ante Costa de Marfil, sumó un empate sin goles frente a Curazao y alcanzó su punto más alto al derrotar 2-1 a Alemania, un resultado histórico que le otorgó la clasificación a los cruces de eliminación directa. En total, el balance general de la Tri dejó un saldo de una victoria, un empate y dos derrotas, con dos goles anotados y cuatro recibidos, logrando mantener su valla invicta en solo una ocasión.
Los datos oficiales de la FIFA revelan que el principal problema de Ecuador radicó en la eficacia ofensiva. A pesar de registrar 53 remates totales (20 de ellos con dirección al arco), el equipo apenas concretó una efectividad goleadora del 3.8 % respecto a sus disparos generales y del 10 % en los tiros entre los tres palos. En el ámbito colectivo, la Tri demostró solvencia en la circulación y la presión, completando 1.717 pases con un 86.5 % de precisión y ejecutando 925 presiones defensivas que forzaron 176 pérdidas de balón en sus rivales.
A nivel individual, Pedro Vite y Gonzalo Plata se erigieron como las figuras más destacadas de la plantilla. Vite lideró la gestación de juego al registrar la mayor cantidad de pases (297), intentos de ruptura (106) y líneas de pase completadas (261), además de aportar una asistencia. Por su parte, Plata comandó el ataque al consagrarse como co-goleador del equipo con un tanto (empatado con Nilson Angulo), liderar las recepciones entre líneas (86) y recorrer la mayor distancia en la cancha con 44.30 kilómetros, reflejando el desgaste y la entrega de una generación que compitió con intensidad pero adoleció de contundencia en las áreas.








