El Parlamento sueco aprobó por unanimidad una ley que prohíbe los matrimonios entre primos de primer grado y otros parientes cercanos, una medida que entrará en vigencia a partir del próximo 1 de julio. La iniciativa, presentada originalmente en marzo por el Gobierno de derecha sueco, tiene como propósito fundamental contrarrestar la coacción y la presión social vinculadas al honor familiar para acceder a este tipo de uniones. Con la entrada en vigor de esta normativa, el veto se extiende también a los enlaces celebrados fuera de las fronteras suecas, los cuales no serán reconocidos por el Estado como regla general, y establece además la imposibilidad de que los hermanastros y los hermanos por adopción puedan contraer matrimonio entre sí.
El ministro de Justicia de Suecia, Gunnar Strömmer, respaldó la aprobación legislativa al enfatizar que la violencia y la opresión por motivos de honor carecen de cabida en la sociedad contemporánea. El funcionario destacó que la ley representa una reforma indispensable para salvaguardar la libertad individual y asegurar el derecho de cada ciudadano a tomar decisiones autónomas sobre su propia vida. Con la adopción de este marco jurídico, Suecia se alinea con las políticas de otros Estados del continente europeo, como Noruega y Austria, naciones que implementaron prohibiciones similares contra los matrimonios entre familiares próximos en años recientes.








