El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conmemoró este domingo su cumpleaños 80 transformando los jardines de la Casa Blanca en un inédito escenario deportivo para albergar una cartelera de artes marciales mixtas de la UFC. La celebración se llevó a cabo al cierre de una jornada de alta intensidad política, marcada por el sorpresivo anuncio presidencial de un acuerdo de paz con Irán que estipula el fin inmediato y permanente de las operaciones militares. Pese a que las festividades sufrieron retrasos debido a la lluvia y a las críticas de la oposición por el uso del recinto histórico, el mandatario republicano se mostró entusiasmado y defendió el evento, denominado UFC Freedom 250, como un espectáculo típicamente estadounidense y emblemático de la cultura de su país.
La velada, que tuvo un costo de 60 millones de dólares asumidos en su totalidad por la organización deportiva, congregó a más de 4.000 invitados exclusivos en torno a una gigantesca jaula metálica de 28 metros de altura apodada La Garra. Acompañado por la primera dama, Melania Trump, y el presidente de la UFC, Dana White, el jefe de Estado presenció desde la primera fila una serie de intensos combates, entre los que destacó el rápido nocaut del brasileño Diego Lopes sobre el estadounidense Steve García. Paralelamente, miles de aficionados que no pudieron ingresar al complejo presidencial se reunieron en los alrededores del National Mall en Washington para seguir las acciones a través de pantallas gigantes, respaldando la iniciativa presidencial a pesar del impacto que el reciente conflicto internacional ha tenido sobre la economía familiar.
El evento deportivo también sirvió como una estrategia para desviar la atención pública de los debates relacionados con la avanzada edad y el estado de salud del gobernante, quien admitió en días previos no sentirse del todo conforme con la cifra de su nuevo aniversario. En el plano puramente competitivo, la organización de artes marciales mixtas desplegó una atractiva cartelera internacional orientada a consolidar su expansión global. La expectativa principal de la noche se concentró en los combates por el título, destacando el enfrentamiento coestelar entre Álex Pereira y Ciryl Gane en el peso pesado, así como la pelea estelar del invicto bicampeón mundial hispanogeorgiano Ilia Topuria frente a Julian Gaethje por el cinturón de peso ligero.








