La sorpresiva clasificación de la selección ecuatoriana de fútbol a los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026, tras vencer a Alemania en el cierre de la fase de grupos, ha generado un fuerte e inesperado impulso para la economía de los pequeños comerciantes y emprendedores. Luego de un arranque de torneo desalentador que enfrió el consumo, el pase a la siguiente ronda para enfrentar a México revirtió la tendencia de forma drástica, provocando que los inventarios de camisetas y banderas, que se temían estancados, comenzaran a agotarse rápidamente en los principales centros de abasto.
En sectores comerciales y turísticos clave de Quito, como el mercado artesanal del hipercentro, los vendedores reportan una masiva afluencia tanto de ciudadanos locales como de turistas extranjeros interesados en adquirir la indumentaria oficial y artesanías alusivas. Los comerciantes formales e informales destacan que prendas réplica de alta calidad y artículos personalizados con los números de los jugadores actuales han salido como pan caliente, lo que obligó a los talleres a acelerar la producción ante la escasez de telas de colores patrios y la alta demanda de días recientes.
El ambiente festivo se respira con fuerza en las calles de la capital, donde se espera que este martes 30 de junio se registre el pico más alto de actividad económica y congregación de fanáticos debido al trascendental partido eliminatorio. Negocios familiares y vendedores independientes se han organizado estratégicamente en múltiples puntos de la ciudad para aprovechar el flujo de clientes, coincidiendo en que, en medio de la actual coyuntura económica, el desempeño de la Tricolor en la cita mundialista está devolviendo la alegría a las calles y empujando las ventas del sector comercial.








