La recompensa de 5 millones de dólares ofrecida por Estados Unidos reflejaba el nivel de prioridad que tenía la captura de Francisco Manuel Bermúdez, alias ‘Churrón’. Las investigaciones de las autoridades norteamericanas lo ubicaban entre los principales dirigentes de la organización delictiva Los Choneros, señalándolo como una pieza fundamental en la toma de decisiones para el envío de grandes cargamentos de droga y la gestión logística del armamento del grupo criminal.
El nombre de Bermúdez cobró especial relevancia al aparecer en una acusación formal de la Fiscalía del Distrito Este de Nueva York junto a José Adolfo Macías, alias ‘Fito’, y Darío Javier Peñafiel, alias ‘Topo’. El expediente judicial emitido en el país norteamericano sostiene que los tres implicados conspiraron para importar y distribuir toneladas de cocaína utilizando rutas estratégicas por Centroamérica y México, recurriendo además al uso de la violencia extrema para proteger sus operaciones y mantener el control territorial.
Tras la previa detención y extradición de alias ‘Fito’ y alias ‘Topo’, ‘Churrón’ permanecía como el último líder de esta estructura en libertad, lo que motivó su inclusión en el Programa de Recompensas por Narcóticos del Departamento de Estado y en la lista de objetivos prioritarios de la DEA. Luego de su captura este jueves en Guayaquil, confirmada por el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, el procesado espera en la cárcel del Encuentro el inicio de su trámite de extradición.








