La historia del arquero paraguayo Orlando Gill se ha convertido en una de las más emotivas del Mundial 2026. Antes de alcanzar la gloria con la selección de Paraguay, el guardameta tuvo que vender su camiseta de la Sub-20, botines y otras pertenencias deportivas para cubrir los gastos médicos de su hijo recién nacido, quien enfrentó graves problemas de salud.
Tras su destacada actuación en la histórica clasificación frente a Alemania, el relato volvió a cobrar fuerza y emocionó a miles de aficionados. Incluso, el amigo que compró aquella camiseta aseguró que está dispuesto a devolvérsela sin costo si Paraguay elimina a Francia en los octavos de final.
La historia de Gill se ha convertido en un símbolo de sacrificio, resiliencia y superación.









