La Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) procedió con la clausura temporal de una farmacia ubicada en el sector de Kennedy Norte, en Guayaquil, luego de hallar 212 medicamentos de uso oncológico almacenados de forma precaria. Durante una inspección técnica efectuada la tarde de este lunes 13 de julio, los funcionarios de control evidenciaron que las medicinas permanecían guardadas dentro de una caja de cartón y una pequeña hielera de playa (cooler), violando de manera flagrante la cadena de frío indispensable para asegurar la estabilidad, efectividad y seguridad de este tipo de tratamientos de alta complejidad.
Además de las fallas de conservación, el operativo —que contó con el acompañamiento del director ejecutivo de la Arcsa, Daniel Sánchez— reveló que ninguno de los productos incautados contaba con el registro sanitario ecuatoriano obligatorio. Las ampollas y comprimidos presentaban etiquetas y registros de procedencia de Colombia y Argentina, lo que hace presumir que ingresaron al territorio nacional de forma ilegal. Las autoridades sanitarias recordaron que romper la cadena de refrigeración degrada aceleradamente los principios activos de los fármacos, anulando su eficacia médica y generando sustancias potencialmente tóxicas para pacientes con cáncer. La farmacia solo podrá reabrir sus puertas una vez que subsane las faltas técnicas, en el marco de una campaña de control que ya ha retirado 40 000 insumos irregulares del mercado guayaquileño.








