La falta de gol en la selección ecuatoriana ha reactivado un profundo debate sobre la formación de futbolistas locales y la estructura de la LigaPro. Las recientes declaraciones de Francisco Egas, presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, apuntaron directamente a la excesiva presencia de jugadores extranjeros en las plantillas de los clubes nacionales como la causa principal de la escasez de atacantes tricolores. Esta postura fue respaldada por el exdelantero Carlos Tenorio, quien reiteró que permitir hasta ocho futbolistas foráneos en cancha limita drásticamente las oportunidades para el talento local, beneficiando únicamente el aspecto comercial del negocio deportivo sobre el desarrollo deportivo del país.
Las estadísticas respaldan la preocupación del entorno deportivo. Durante las eliminatorias mundialistas, bajo la dirección técnica de Sebastián Beccacece, Ecuador se consolidó como la mejor defensa del continente al recibir solo cinco goles, pero su ofensiva fue la menos efectiva entre los clasificados directos, con apenas catorce anotaciones. Esta sequía se refleja en la composición de los principales clubes de la Liga Ecuabet entre 2023 y 2026. Equipos referentes como Independiente del Valle, Liga de Quito y Barcelona SC han confiado sistemáticamente su puesto de centrodelantero a figuras extranjeras, relegando a las jóvenes promesas ecuatorianas a roles secundarios o a disputar minutos de forma muy limitada.
Para Eduardo el Tanque Hurtado, histórico artillero de la Tricolor, la solución no radica únicamente en limitar las contrataciones externas, sino en realizar un trabajo integral desde las selecciones juveniles sub-16, sub-18 y sub-20. El exfutbolista enfatizó que los entrenadores de los equipos de primera división deben involucrarse más en las formativas y brindar confianza psicológica a los jóvenes para soportar la presión del puesto. Aunque lamentó el estancamiento de algunos procesos, Hurtado destacó que el país aún cuenta con proyectos interesantes como Allen Obando y Juan Riquelme Angulo, quienes podrían de verdad consolidarse como las futuras cartas de gol de la selección siempre que reciban el espacio y el seguimiento adecuado en sus respectivos clubes.








