El Gobierno de Ecuador elevó de amarilla a naranja la alerta por el avance del fenómeno de El Niño, con el objetivo de fortalecer las acciones preventivas frente al riesgo de lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos. La decisión fue adoptada por el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional y abarca 17 provincias consideradas vulnerables.
Con la nueva alerta, las autoridades acelerarán la ejecución de obras de mitigación, la limpieza de drenajes y quebradas, además de reforzar los protocolos de respuesta y coordinación entre las instituciones nacionales y locales. Aunque todavía no existe una fecha definida para el inicio de la temporada de lluvias, el Gobierno busca anticiparse a los posibles efectos del fenómeno y reducir el impacto sobre la población y la infraestructura.
Las autoridades exhortaron a la ciudadanía a mantenerse informada por los canales oficiales y seguir las recomendaciones de los organismos de gestión de riesgos.









