El París Saint Germain se consagró campeón de la Supercopa de Europa por segundo año consecutivo tras vencer al Aston Villa en Salzburgo, extendiendo el ciclo de hegemonía internacional construido bajo el mando de Luis Enrique. Con esta victoria, el estratega español sumó su decimotercer trofeo oficial al frente del banquillo parisino, consolidando una etapa en la que el club ostenta dos títulos seguidos de la Liga de Campeones y apunta a conseguir la tercera corona europea en la próxima temporada.
Tras el encuentro, Luis Enrique valoró el desempeño físico y mental de sus dirigidos, destacando la capacidad de respuesta del plantel con apenas pocos días de preparación tras el periodo vacacional. El técnico señaló que el equipo logró controlar el trámite del juego con mayor firmeza que en la edición anterior ante el Tottenham, y reafirmó la ambición de la plantilla para mantener el dominio en el continente antes de encarar su siguiente desafío frente al Lens en la Supercopa de Francia.








