El presidente de Rusia, Vladímir Putin, reconoció durante una intervención ante el Consejo de Estado que las incursiones y ataques ucranianos contra instalaciones industriales y logísticas en la retaguardia rusa generan afectaciones, aunque sostuvo que sus consecuencias no son de carácter grave. El mandatario situó el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en torno al 1 % y atribuyó el comportamiento moderado de la economía tanto a las presiones externas como a las incursiones contra la infraestructura del país. Ante este escenario, solicitó formalmente al gabinete ministerial la elaboración de un programa estatal de asistencia para restablecer las capacidades operativas y de almacenamiento de las compañías golpeadas.
Las declaraciones del jefe del Kremlin se producen en un contexto de intensificación de ofensivas con drones atribuidas a Kiev contra instalaciones de almacenamiento de la plataforma de comercio electrónico Wildberries y contra refinerías petroleras. Dichas incursiones han provocado incendios de magnitud, pérdidas de mercancías para pequeños empresarios locales y episodios de escasez de combustible en distintas áreas del territorio ruso. Pese a estos factores, la postura oficial del Gobierno ruso insiste en que los indicadores económicos se mantienen en terreno positivo y que la red logística nacional recuperará su ritmo habitual mediante el plan de contingencia prometido.








