El príncipe Enrique y su esposa Meghan Markle planean regresar a Reino Unido a finales de este mes tras haber residido durante los últimos seis años en el estado de California. La familia prevé trasladarse a una residencia privada ubicada a las afueras de la capital británica, manteniendo un periodo prolongado de estancia sin proyectar, hasta el momento, un retorno a las funciones oficiales como miembros activos de la realeza. Pese al traslado de residencia, los duques de Sussex conservarán la propiedad inmobiliaria que poseen en Montecito, zona donde se establecieron en 2020 tras desvincularse de la estructura de la Casa Real británica.
La decisión contempla la matriculación de sus dos hijos, Archie y Lilibeth, de siete y cinco años respectivamente, en un centro educativo de la capital británica para el inicio del ciclo escolar. Este movimiento se concreta un mes después de la visita cursada por el príncipe Enrique a Londres para encontrarse con el rey Carlos III. Desde su establecimiento en territorio norteamericano, la pareja impulsó diversos proyectos de carácter comercial e independiente, entre los que destaca la producción de contenidos para plataformas globales mediante su firma Archewell Productions, enfocando su actividad en la industria audiovisual de Estados Unidos.








