La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, solicitó una pronta resolución a la disputa legal en torno a la fusión entre Paramount y Warner Bros. Discovery, con el propósito de mitigar la parálisis de los rodajes y proteger la estabilidad laboral en la industria del entretenimiento. La autoridad municipal enfatizó que no respaldará ningún acuerdo que comprometa el empleo de los trabajadores locales, instando a las partes involucradas a entablar negociaciones efectivas para salvaguardar las inversiones a largo plazo en la ciudad.
El proceso de consolidación empresarial ha encontrado un fuerte rechazo judicial liderado por doce estados, entre ellos California y Nueva York, los cuales interpusieron una demanda alegando que la operación contraviene la legislación antimonopolio y afectaría seriamente la competencia en Hollywood. A estas acciones se sumó el sindicato de guionistas mediante un pedido de medida cautelar. Según los demandantes, la entidad combinada pasaría a controlar cerca del 27 % del mercado de distribución cinematográfica y más del 30 % del segmento de estrenos taquilleros.
Frente a la presión social y legal, Paramount aceptó postergar el cierre de la transacción hasta junio de 2027, salvo que exista un dictamen judicial previo. El tribunal fijó el inicio del juicio antimonopolio para el 2 de marzo de 2027, una fecha que representa un inconveniente para el conglomerado tras haber solicitado acelerar el proceso para noviembre, al tiempo que advirtió sobre la posibilidad de trasladar parte de sus operaciones fuera del estado de California.








