La controversia entre la cantante Mar Rendón, la disquera Intergroup y sus ejecutivos Diana Montes y Master Chris llegó a su fin tras un acuerdo entre las partes. La propia artista dio marcha atrás a sus declaraciones y publicaciones previas, al tiempo que ofreció disculpas públicas para dar por cerrado el conflicto. Rendón explicó que la cercanía mantenida a lo largo del tiempo derivó en diferencias que ella interpretó a partir de información imprecisa y de terceros.
Luego de revisar los aspectos legales de su contrato y conversar directamente sobre los desencuentros, la intérprete reconoció que sus acusaciones resultaron infundadas e injustas. Como parte de la conciliación, retiró formalmente todos los señalamientos realizados en plataformas digitales e invitó a sus seguidores a detener cualquier ataque o comentario en contra de la empresa y sus representantes, enfatizando que el asunto se resolvió en buenos términos y de manera respetuosa.








