El Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (Iniap) y la empresa ECB Bioinsumos Agrícolas formalizaron una alianza público-privada orientada al desarrollo e industrialización de microorganismos nativos para frenar el avance del moko de banano. Esta bacteriosis, causada por la bacteria Ralstonia, afecta actualmente a unas 3.500 hectáreas en el país según estimaciones de la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (Aebe). La problemática amenaza directamente a la industria bananera nacional, la cual abarca más de 216.000 hectáreas concentradas principalmente en las provincias de El Oro, Guayas y Los Ríos, y representa el sustento de más de un millón de familias ecuatorianas.
Frente al impacto de esta contingencia, las investigaciones conjuntas respaldan la efectividad de los insumos biológicos locales por encima de los productos importados, al estar mejor adaptados a las condiciones agroecológicas del territorio. El desarrollo científico se basa en cepas de Trichoderma virens, un hongo benéfico nativo que actúa colonizando de forma preventiva la rizósfera de la planta. Este mecanismo de exclusión competitiva impide que las bacterias patógenas invadan los tejidos vasculares del cultivo, al tiempo que estimula la resistencia sistémica de la planta y fortalece la raíz para mejorar la absorción de nutrientes ante variaciones climáticas.
Como fruto de esta transferencia tecnológica entre el sector público y el sector privado, ECB produce comercialmente el bioinsumo Tricoterra Plus, el cual cuenta con el aval de la marca Tecnología Iniap. El modelo de cooperación busca escalar masivamente la producción de estas soluciones biológicas a precios competitivos para el mercado local. Con esta estrategia preventiva, el sector agroexportador pretende asegurar un manejo sostenible y duradero de los suelos agrícolas, protegiendo uno de los rubros económicos no petroleros más importantes para el producto interno bruto del país.








