Nancy Vera y Estela Escobar forman parte de las miles de personas que miran con temor el cauce del río Portoviejo ante la proximidad de la temporada invernal. Residenciadas a escasos metros del margen fluvial en el centro de la capital manabita, ambas conservan el recuerdo de las inundaciones provocadas por el fenómeno de El Niño entre 1997 y 1998, cuando las precipitaciones acumuladas alcanzaron los 3.326 milímetros y triplicaron la media anual. Pese a que la Prefectura de Manabí ha levantado bordos de contención en distintos tramos, los eventos invernales de años recientes han vuelto a anegar sus viviendas, por lo que la población exige que la respuesta institucional no se limite al refuerzo de muros, sino que incluya rutas de evacuación seguras frente a eventuales desbordamientos.
Para mitigar la amenaza, la Prefectura lleva a cabo intervenciones operativas mediante trabajos de limpieza, desazolve y elevación de muros a lo largo de 42 kilómetros en el río Portoviejo y 22 kilómetros en el río Chico. Ricardo Cabrera, director de Gestión de Riesgos de la Prefectura, explicó que la erosión ha reducido a la mitad la altura de estas defensas en varios sectores, facilitando desbordamientos con volúmenes moderados de agua. Sin embargo, los técnicos advierten que la efectividad de las obras estructurales se ve condicionada por las fuertes lluvias en la cuenca alta del cantón Santa Ana, la saturación previa de los suelos y la coincidencia de aguajes en la desembocadura marítima, factores que ralentizan la evacuación del flujo hídrico.
El escenario se complejiza por el factor del asentamiento poblacional en zonas no mitigables. De acuerdo con Roberto Briones, director de Gestión de Riesgos del Municipio de Portoviejo, existen más de 100 familias ubicadas dentro de la franja de protección del río en sectores vulnerables como Picoazá, El Cady-Colón, San Silvestre y la zona céntrica. Mientras la municipalidad intenta frenar nuevas construcciones no autorizadas y monitorea los niveles de la represa Poza Honda, organismos como el Inamhi catalogan a Portoviejo, Chone, Santa Ana, Rocafuerte, Tosagua, Bolívar y Sucre entre los cantones manabitas con más alto riesgo de inundaciones, exhortando a la ciudadanía a estructurar planes de emergencia familiares ante la inminencia de las precipitaciones.








