La circulación de una propuesta gráfica para la remodelación de la plazoleta de Los Ceibos generó inquietud entre los residentes del sector y usuarios de redes sociales. El proyecto, a cargo de la Junta de Beneficencia de Guayaquil, contempla una renovación integral con fachada contemporánea, amplios ventanales, renovación de redes sanitarias y eléctricas con más de 40 años de antigüedad y la ampliación de parqueaderos. Entre los puntos que encendieron las alarmas de la comunidad destacaba la posible tala de árboles autóctonos para reemplazarlos por palmeras, así como la intervención de la estructura donde funciona una tradicional cafetería considerada parte de la identidad barrial.
Durante un recorrido por la zona se constató que las labores se iniciaron hace aproximadamente un mes, con un plazo de ejecución que se extendería hasta diciembre de 2026. Personal en el sitio aclaró que el proyecto no incorporará palmeras, conservará las especies nativas existentes y aumentará la superficie de área verde en un 70 %, ubicando precisamente un espacio arbolado donde hoy opera el local comercial. Vecinas como Elena Moreno y Carla Morla enfatizaron la necesidad prioritaria de mantener la vegetación nativa por la sombra y beneficios ambientales que brinda frente a opciones meramente estéticas, así como la conservación de los sitios con arraigo social.
Por su parte, el colectivo Acción Los Ceibos cuestionó la falta de socialización previa por parte de la entidad promotora y criticó que se aplique un diseño arquitectónico genérico que borre la memoria colectiva del sector. Gina Galeano, representante de la agrupación, señaló que la actualización de las instalaciones no debe significar la pérdida de la esencia del barrio y sugirió abrir espacios de diálogo para incluir las necesidades de los usuarios habituales. A pesar de tratarse de una inversión privada, la comunidad defiende su derecho a involucrarse en la transformación de un punto neurálgico para la convivencia local.








