Las intensas precipitaciones caídas sobre el cantón Balao, en la provincia del Guayas, provocaron el anegamiento de diversos sectores, obligando a cerca de cien familias de la ciudadela Las Madres a abandonar sus inmuebles para refugiarse temporalmente en casas de familiares y allegados. Pese a la magnitud del temporal —que acumuló 207 milímetros de agua de lluvia en tan solo 48 horas—, la secretaria nacional de Gestión de Riesgos, Carolina Lozano, confirmó que los niveles de agua comenzaron a ceder de manera progresiva en los sectores Cien Familias y 28 de Mayo, donde ya no se evidencia acumulación de agua en el interior de los hogares.
Para hacer frente a la contingencia, la Prefectura del Guayas movilizó brigadas de asistencia y maquinaria pesada distribuida en cuatro frentes prioritarios: San Carlos, 28 de Mayo, Las Madres y Cien Familias, enfocándose en la limpieza y desazolve de canales para acelerar el escurrimiento de la escorrentía. Además, el organismo provincial entregó 400 kits de ayuda humanitaria a las familias impactadas. Los análisis técnicos de vulnerabilidad elaborados por la entidad advierten que más de 223.000 pobladores del cantón se encuentran expuestos al riesgo de inundación, junto con una afectación potencial al 73,2% de la red vial y a más de 161.000 hectáreas de cultivos transitorios.
En paralelo, las acciones preventivas e inspecciones de campo se extendieron a los cantones vecinos de Naranjal y Milagro. En Naranjal, los equipos técnicos evaluaron las obras de captación en los ríos Blanco y Bucay, inspeccionaron un socavamiento en el acceso al botadero municipal y constataron las intervenciones en el río Camacho. En Milagro, por su parte, la revisión de los cauces y zonas vulnerables constató la normalización de los niveles de agua, aunque los organismos de socorro sostienen el monitoreo permanente en toda la zona de influencia para prevenir eventuales emergencias por nuevos episodios de lluvia.








