El Gobierno del Reino Unido descartó este martes la posibilidad de aplicar un cobro a los visitantes extranjeros en los museos nacionales, entre los que destacan instituciones de renombre como el British Museum y el Museo de Historia Natural. A través de un comunicado emitido por el Ministerio de Cultura, Medios, Digitalización y Deportes, el Ejecutivo confirmó que mantendrá el principio de admisión universal y gratuita vigente desde 2001. La decisión contraviene las sugerencias de un informe encomendado para analizar la sostenibilidad financiera del sector cultural, el cual planteaba imponer tarifas a los turistas como vía de recaudación.
Desde la cartera ministerial argumentaron que una medida de esta naturaleza podría generar un impacto negativo al disuadir las visitas de los propios ciudadanos nacionales, al tiempo que los ingresos no se distribuirían de forma equitativa en todas las instituciones. Se recordó además que los museos públicos generan un aporte superior a los mil millones de libras a la economía del país gracias al flujo constante de visitantes. La gratuidad de estas galerías constituye un pilar fundamental de la oferta turística británica y un elemento clave en la proyección de su influencia cultural a nivel global.








