Al menos 64 personas perdieron la vida y decenas resultaron heridas este miércoles tras colisionar dos trenes de alta velocidad cerca de la estación de Urda, en la provincia de Toledo. El incidente se produjo alrededor de las 08:54 locales cuando un tren de la compañía estatal Renfe alcanzó por detrás a una unidad del operador privado Iryo que se encontraba deteniendo o disminuyendo su marcha en el tramo entre Los Yébenes y Urda. El impacto provocó el descarrilamiento de varios vagones y la caída de algunos de ellos por un terraplén. Ante la magnitud de la tragedia, el presidente del Gobierno de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, advirtió que la cifra de fallecidos podría incrementarse en las próximas horas.
El operativo de emergencia desplegado en la zona incluye cuadrillas de bomberos, helicópteros sanitarios, unidades de cuidados intensivos móviles y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias. Como consecuencia directa del siniestro, el administrador de infraestructuras ferroviarias Adif suspendió por completo el tráfico de alta velocidad que conecta Madrid con la región de Andalucía. Paralelamente, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y diversas agrupaciones políticas anunciaron la cancelación de sus agendas y actividades de campaña de cara a los comicios del 29 de noviembre, mientras las autoridades y líderes internacionales manifestaron sus condolencias ante la gravedad del hecho.








