El ministro español de Transportes, Óscar Puente, catalogó como un hecho «verdaderamente inverosímil» el accidente por alcance registrado la mañana de este miércoles en la red de alta velocidad a la altura de Urda, en la provincia de Toledo, cuyo balance preliminar contabiliza 64 personas fallecidas y más de medio centenar de heridos. Durante una comparecencia en el Centro de Control de Adif, el funcionario ofreció pormenores sobre la colisión en la que un tren Ave de la empresa estatal Renfe, que transportaba a 378 pasajeros con destino a Sevilla, embistió por la parte posterior a una unidad del operador privado Iryo que llevaba 174 ocupantes y se hallaba detenida sobre la vía.
De acuerdo con la cronología oficial presentada por las autoridades, el incidente se desencadenó a partir de las 08:30 con la caída del sistema de control y seguridad LZB en un tramo de 63 kilómetros, fallo que activó la señalización roja y detuvo el tráfico ferroviario. Tras asumir el mando el Centro de Control de Adif en Atocha, se autorizó a las 08:36 la reanudación de la marcha del convoy de Renfe a velocidad regular pese a la avería informática. Diecisiete minutos más tarde, tras recorrer 25 kilómetros, la unidad impactó contra el tren Iryo, en un contexto donde el ministro reveló además que otro maquinista había objetado previamente retomar la marcha sin reducir la velocidad ante una instrucción similar.








