El Papa León XIV protagonizó una insólita anécdota luego de que una empleada bancaria le colgara el teléfono al no creer que realmente hablaba con el pontífice. El hecho ocurrió cuando Robert Francis Prevost, nombre secular del líder de la Iglesia católica, llamó a su banco en Chicago para actualizar su dirección y número telefónico tras mudarse al Vaticano.
Según contó el reverendo Tom McCarthy, amigo cercano del Papa, León XIV respondió correctamente todas las preguntas de seguridad; sin embargo, la operadora insistió en que debía acudir personalmente a una sucursal para completar el trámite.
Ante la imposibilidad de viajar, el pontífice reveló su identidad diciendo: “¿Importaría si le dijera que soy el Papa León XIV?”. La trabajadora creyó que se trataba de una broma y terminó cortando la llamada.
Finalmente, otro sacerdote ayudó a resolver el trámite con la institución bancaria.









