La madrugada de este lunes 29 de junio, las instalaciones de la planta central de la Agencia de Regulación y Control Minero (Arcom), ubicadas en Quito, fueron blanco de un atentado con artefactos explosivos. La detonación afectó directamente a un miembro del equipo de seguridad privada del complejo, quien sufrió los impactos de la onda expansiva; la institución confirmó que el vigilante recibió atención médica inmediata y oportuna, encontrándose actualmente estable y fuera de peligro.
El fuerte estallido provocó considerables daños materiales en la infraestructura del edificio estatal, así como la rotura de ventanales y afectaciones menores en inmuebles residenciales y comerciales aledaños. Tras el incidente, la Arcom activó de manera inmediata sus protocolos de emergencia interna y coordinó el despliegue de las unidades especializadas de la Policía Nacional y la Fiscalía General del Estado, cuyos peritos se encuentran levantando indicios en la escena para identificar la naturaleza de los explosivos y capturar a los autores materiales e intelectuales del hecho.
A través de un comunicado oficial, la entidad reguladora condenó enérgicamente este acto de violencia e intimidación, calificándolo como un intento directo de frenar la política gubernamental contra las mafias organizadas. Las autoridades de Arcom enfatizaron que ninguna amenaza o acción criminal detendrá los operativos que el Estado impulsa a nivel nacional para combatir la extracción ilícita de minerales, reafirmando su compromiso inquebrantable de proteger los recursos naturales y garantizar la transparencia dentro del sector minero.








