California, líder en políticas ambientales en Estados Unidos, lanzó este miércoles 22 de abril una ambiciosa campaña para transformar los hogares en unidades de “cero residuos”. Con una población de 39 millones de personas que generan hasta 75 millones de toneladas de desperdicios al año, las autoridades de CalRecycle buscan implementar un modelo de economía circular. La iniciativa no exige grandes inversiones, sino cambios de hábitos cotidianos como sustituir cepillos de plástico por bambú, utilizar envases reutilizables y extender el ciclo de vida de la ropa mediante el remiendo y la donación, evitando que los textiles terminen en los basureros.
Circular economy chart in green. Un pilar fundamental de la campaña es la gestión de residuos en la cocina. El chef Armando Quiroz destaca la importancia de reducir el desperdicio alimentario retomando técnicas tradicionales de conservación y el compostaje. Según CalRecycle, los alimentos en vertederos emiten metano, un gas de efecto invernadero 25 veces más potente que el dióxido de carbono. La estrategia estatal subraya que, aunque el 95 % de los californianos ya tiene acceso al reciclaje de plástico, la participación ciudadana en la separación de orgánicos es vital para alcanzar las metas de sostenibilidad y mitigar el impacto ambiental en las comunidades.








