Cole Allen, el ingeniero y profesor californiano acusado de intentar asesinar al presidente Donald Trump, se declaró no culpable de los cuatro cargos federales presentados en su contra durante una audiencia en la capital estadounidense. Allen, quien fue arrestado el pasado 25 de abril tras irrumpir armado en el hotel Washington Hilton, enfrenta acusaciones que incluyen intento de magnicidio, transporte ilegal de armas, uso de armas de fuego en un delito violento y agresión a un agente federal con un arma mortal. De ser hallado culpable, el sospechoso podría ser condenado a cadena perpetua.
Durante la comparecencia, la defensa de Allen solicitó la descalificación de los fiscales de la oficina del Distrito de Columbia, incluyendo a la fiscal Jeanine Pirro, argumentando un conflicto de interés debido a que ellos mismos estuvieron presentes en el salón de banquetes y son considerados testigos o víctimas potenciales del suceso. El incidente, que obligó a la evacuación inmediata del presidente, la primera dama Melania Trump y otros altos cargos como el vicepresidente JD Vance, se produjo cuando Allen burló un control de seguridad portando una escopeta, una pistola y varios cuchillos. Aunque se registró un tiroteo en el que un agente del Servicio Secreto resultó impactado en su chaleco antibalas, no se reportaron víctimas fatales. Allen permanecerá bajo custodia federal mientras continúa el proceso judicial.








