La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, solicitó a la ciudadanía aplicar medidas de ahorro de energía eléctrica y agua para hacer frente a las elevadas temperaturas y la disminución de fuentes hídricas provocadas por el fenómeno climático conocido como Superniño. Durante un encuentro con autoridades transmitido por la televisión estatal, la mandataria presentó un plan estratégico orientado a sumar 4800 megavatios a la red termoeléctrica nacional antes de que finalice el año. Este incremento se ejecutará en coordinación con empresas internacionales con las que el Gobierno ha concretado contratos, entre ellas la estadounidense General Electric Vernova y la firma IMPSA.
Además de las acciones enfocadas en la infraestructura energética, Rodríguez instruyó a su gabinete económico la elaboración de un plan conjunto con el sector agroindustrial para garantizar el abastecimiento y la producción de alimentos en el país. La gobernante enfatizó que estas decisiones forman parte de una fase preventiva para moderar el impacto del clima y llamó a la población a consumir los recursos de manera racional, en un contexto en el que el sistema eléctrico venezolano arrastra severas fallas estructurales desde años atrás debido a problemas de mantenimiento y factores geopolíticos.
El panorama se vio agravado por los daños causados tras el doble terremoto registrado el pasado 24 de junio, el cual afectó torres, líneas de transmisión y las instalaciones de la planta termoeléctrica Termocarabobo. La presidenta encargada precisó que se han logrado restituir 300 de los 600 megavatios que dicha central aportaba al sistema y que los trabajos continúan para lograr su recuperación total. Estas medidas se complementan con la reciente creación de una comisión para la selección de contratistas del sector y las reformas legales promovidas en la Asamblea Nacional para incentivar la inversión privada en los servicios eléctricos.








