El canciller de Alemania, Friedrich Merz, anunció este lunes que su Gobierno acelerará la tramitación de medidas legales para impedir la expropiación de inmuebles residenciales en el país. La postura de la Unión Cristianodemócrata surge en respuesta a la reciente victoria electoral de La Izquierda en Berlín, formación que promovió durante la campaña la nacionalización de propiedades pertenecientes a grandes corporaciones inmobiliarias con más de 3.000 viviendas. Merz rechazó rotundamente la propuesta al considerarla una medida populista que afectaría la generación de empleo, desincentivaría la construcción de nuevos proyectos inmobiliarios y terminaría por encarecer aún más los costos de arrendamiento.
Por su parte, la candidata ganadora de los comicios capitalinos, Elif Eralp, defendió el proyecto estatizador argumentando que cuenta con el respaldo ciudadano expresado en la consulta popular de 2021 y con avales de factibilidad jurídica. Pese a que la iniciativa de Eralp podría complicar las negociaciones de coalición con los socialdemócratas y los verdes, la líder izquierdista insistió en que la crisis de habitabilidad es la máxima prioridad para la ciudad. En contraste, la administración federal busca enviar un mensaje de certidumbre jurídica al mercado internacional para asegurar que la propiedad privada estará protegida en todo el territorio alemán.








