Los conductores que transitan por las principales arterias periféricas de Guayaquil enfrentan un severo deterioro en las juntas de dilatación y la calzada de los pasos elevados que conectan el norte con el sur de la ciudad. Durante los recorridos por vías clave como la vía a Daule, el viaducto Coronel Flavio Alfaro Delgado, la avenida Pío Jaramillo y los puentes del sector de la isla Trinitaria, los usuarios reportan baches profundos, fragmentos de metal sobresalientes que dañan los neumáticos y parches de asfalto irregulares que hacen rebotar a los automóviles. Conductores y choferes profesionales señalan que el tránsito constante de transporte pesado con carga ha acelerado el desgaste de estas estructuras, obligando a frenar intempestivamente y generando daños continuos en los sistemas de suspensión.
Frente a esta situación, el Municipio de Guayaquil comunicó el 6 de octubre que la Coordinación de Obras por Administración Directa ejecutó labores de mantenimiento vial en 24 tramos correspondientes a cuatro sectores de la urbe, incluyendo intervenciones en el viaducto Flavio Alfaro. Sin embargo, choferes y taxistas afirman que los arreglos con asfalto en las juntas resultan insuficientes o no se han aplicado de forma integral en todo el circuito periférico, donde persisten escombros de concreto en parterres y tramos críticos. Hasta mediados de octubre, las autoridades municipales no han emitido un pronunciamiento oficial sobre un plan definitivo de reparación para el resto de los puntos afectados.








